El Corazón de Gullveig

El Corazón de Gullveig
"...Tre gånger brände de den tre gånger borna,
ofta, ej sällan, dock ännu hon lever..."


miércoles, 25 de noviembre de 2015



“I must be a mermaid, Rango. I have no fear of depths and a great fear of shallow living.” 
Anaïs Nin






Hylas and the Nymphs.
John William Waterhouse, 1896

viernes, 28 de agosto de 2015

There's no prayer like desire



She lives in a house
That's way back off the road
There's a man with a lantern
And he carries her soul
A coal stove and a bed
A skillet and a hound
She drove a camel through a needle
In this sinking board walk town

She's my black market baby
She's my black market baby
She's a diamond that
Wants to stay coal
Wants to stay coal

I swang out wide with her
On hells iron gate
Anything that you wanted
You could have
My eyes say their prayers to her
Sailors ring her bell
Like a moth mistakes a light bulb
For the moon and goes to hell

She's my black market baby
She's my black market baby
She's a diamond that
Wants to stay coal
Wants to stay coal

There's no prayer like desire
There's amnesia in her kiss
She's a swan and a pistol
And she will follow you like this
In Moberly, Missouri at the
Iroquois Hotel
She checked in with the President
And she ran up quite a bill

She's my black market baby
She's my black market baby
She's a diamond that
Wants to stay coal
Wants to stay coal

She's whiskey in a teacup
She gives blondes a lousy name
She's a bonzai Aphrodite
And a ticket back to Spain
She's a hard way to go
And there ain't no way to stop
Every time you play the red
The black is coming up

She's my black market baby
She's my black market baby
She's a diamond that
Wants to stay coal
She wants to stay coal
My baby wants to stay coal
Coal
Coal
My baby wants to stay coal


lunes, 3 de agosto de 2015


Tell me whatch-ya want, tell me whatch-ya need
Tell me whatch-ya want, tell me whatch-ya need
I, I betcha I, I give you whatch-ya need
Take a walk within me, venture through the dark sea
Can't you see, I need you beside me
Don't you see, I want you to want me





Meshell Ndegeocello en bajo y rap,
convirtiendo basura en hermosura.

viernes, 10 de julio de 2015






Soy necesaria al ponerse el sol
porque ¿quién vigilaría las estrellas?
¿quién miraría si cada trébol plegó sus hojas?
¿quién apagaría los fuegos encendidos?
¿acaso te preocuparía el ladrido lejano
                                  de algún perro solitario?
Ya ves, ése es el momento
                                  de mis preocupaciones.
Y camino como si llevara atadas a mi cintura
las llaves de la noche.


------- o -------



Sorteando unos papeles
un vaso y los cuadros del mantel,
se eleva una palabra desde las mandarinas.
Paul Klee la toma,
le agrega unos pájaros
y la tierra y un mar hecho de cintas.
Y los pájaros ven el mar sobre sus cabezas,
y otros ven el cielo a sus pies.
La palabra no es pronunciada.
No tiene voz.
Aún no hay voz para describir tal maravilla.

Edith Vera. Poemas inéditos.

----- o -----

Versión Primera

A mis pies
deteniendo el paso,
la mariposa muerta.
¡El viaje interrumpido
entre la flor y el aire,
cerrando
una vida tan breve!

Versión Segunda

Desde la mariposa muerta
parten alas y alas.


Libro de las dos Versiones
Edith Vera.
Villa María,  Ediciones Radamanto, 1998.

sábado, 6 de junio de 2015



Una vez que se ha pronunciado
la palabra amapola
hay que dejar pasar algo de tiempo
para que se recompongan
el aire
y nuestro corazón.


Edith Vera. Del agua, de los pájaros y de los quehaceres terrestres 
parcialmente editado en Premio Argos de Poesía 1991-1992. 
Ediciones Argos, Córdoba, Argentina 1993.


domingo, 17 de mayo de 2015



Die Gedanken sind frei,
wer kann sie erraten?
sie fliegen vorbei
wie nächtliche Schatten.
Kein Mensch kann sie wissen,
kein Jäger erschießen
mit Pulver und Blei:
Die Gedanken sind frei!

Ich denke was ich will
und was mich beglücket,
doch alles in der Still'
und wie es sich schicket.
Mein Wunsch und Begehren
kann niemand verwehren,
es bleibet dabei:
Die Gedanken sind frei!

Und sperrt man mich ein
im finsteren Kerker,
das alles sind rein
vergebliche Werke.
Denn meine Gedanken
zerreißen die Schranken
und Mauern entzwei:
Die Gedanken sind frei!

Drum will ich auf immer
den Sorgen entsagen
und will mich auch nimmer
mit Grillen mehr plagen.
Man kann ja im Herzen
stets lachen und scherzen
und denken dabei:
Die Gedanken sind frei!

Ich liebe den Wein,
mein Mädchen vor allen,
sie tut mir allein
am besten gefallen.
Ich sitz nicht alleine
bei meinem Glas Weine,
mein Mädchen dabei:
Die Gedanken sind frei!



Thoughts are free, 
who can guess them?
They fly by 
like nocturnal shadows.
No man can know them, 
no hunter can shoot them
with powder and lead: 
Thoughts are free!

I think what I want, 
and what delights me,
still always reticent, 
and as it is suitable.
My wish and desire, 
no one can deny me
and so it will always be: 
Thoughts are free!

And if I am thrown 
into the darkest dungeon,
all these are futile works,
because my thoughts 
tear all gates
and walls apart: 
Thoughts are free!

So I will renounce 
my sorrows forever,
and never again will torture 
myself with whimsies.
In one's heart, 
one can always laugh and joke
and think at the same time: 
Thoughts are free!

I love wine, 
and my girl even more,
Only her 
I like best of all.
I'm not alone 
with my glass of wine,
my girl is with me: 
Thoughts are free!



Los pensamientos son libres
¿quién puede adivinarlos?
Se pasan volando
como sombras nocturnas.
Ningún hombre puede saberlos,
ningún cazador puede dispararlos
con pólvora y plomo:
Los pensamientos son libres!

Pienso lo que quiero,
y eso me hace feliz,
y todo en silencio
así como se me ocurra.
De mis deseos y necesidades,
nadie puede privarme,
siempre sera asi:
Los pensamientos son libres!

Y aunque me encierren
en el calabozo más oscuro,
todo eso
sera inútil.
Mis pensamientos,
derriban barreras
y murallas:
Los pensamientos son libres!

Por eso renuncio
para siempre a las preocupaciones,
y jamás quiero inquietarme
con pesares mortificantes.
Uno puede dentro de su corazón,
reír y bromear
mientras piensa:
Los pensamientos son libres!

Amo al vino
y sobre todo a mi chica,
ella es la
que más me gusta.
No estoy solo,
tomando mi copa de vino
mi chica esta conmigo:
Los pensamientos son libres!



Die Gedanken sind frei
 1810 - 1820. Autor desconocido.





Le Ballon rouge, 1956 .
Albert Lamorisse




domingo, 29 de marzo de 2015



“It’s all in your head” has the same appeal as “It’s all in the genes”: 
an explanation for the way things are that does not threaten the way things are.

Acid Redux. The life and high times of Timothy Leary. 
Louis Menand, 26 June 2006. The New Yorker.





domingo, 8 de marzo de 2015



"...it's a song about longing for something and wishing for something you know you really shouldn't have. Caramel is the metaphor for the thing you long for, but you shouldn't really touch..."
Suzanne Vega





New York Movie, 1939. Edward Hopper.
Cuadro del video Caramel, 1996. Suzanne Vega.




 






jueves, 22 de enero de 2015



"...And so a secret kiss
Brings madness with the bliss
And I will think of this
When I'm dead in my grave
Set me adrift and I'm lost over there
And I must be insane
To go skating on your name
And by tracing it twice
I fell through the ice
Of Alice
There's only Alice..."




sábado, 20 de diciembre de 2014





Now laughing friends deride
Tears I cannot hide
So I smile and say
When a lovely flame dies
Smoke gets in your eyes





viernes, 28 de noviembre de 2014

Magic child



“The world is full of magic things, patiently waiting for our senses to grow sharper.” 
W.B. Yeats













Kate Bush as a child. 
Pictures taken by her brother John Carder Bush. 





 "...and then I asked him with my eyes to ask again yes and then he asked me would I yes to say yes my mountain flower and first I put my arms around him yes and drew him down to me so he could feel my breasts all perfume yes and his heart was going like mad and yes I said yes I will Yes."

Ulysses, 1920. James Joyce

viernes, 3 de octubre de 2014





Hace años que me doy cuenta y no me importa, pero nunca se me ocurrió escribirlo porque la idiotez me parece un tema muy desagradable, especialmente si es el idiota quien lo expone.

Puede que la palabra idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calentita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como tonto, lelo o retardado y que después los mismos amigos opinen que uno se ha quedado corto. En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo. Lo triste es que todo va malissimo cuando uno es idiota, por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla. Me divierto o me conmuevo enormemente, los diálogos o los gestos o las danzas me llegan como visiones sobrenaturales, aplaudo hasta romperme las manos y a veces me lloran los ojos o me río hasta el borde del pis, y en todo caso me alegro de vivir y de haber tenido la suerte de ir esa noche al teatro o al cine o a una exposición de cuadros, a cualquier sitio donde gentes extraordinarias están haciendo o mostrando cosas que jamás se habían imaginado antes, inventando un lugar de revelación y de encuentro, algo que lava de los momentos en que no ocurre nada más que lo que ocurre todo el tiempo.

    Y así estoy deslumbrado y tan contento que cuando llega el intervalo me levanto entusiasmado y sigo aplaudiendo a los actores, y le digo a mi mujer que los mimos checos son una maravilla y que la escena en que el pescador echa el anzuelo y se ve avanzar un pez fosforecente a media altura es absolutamente inaudita. Mi mujer también se ha divertido y ha aplaudido, pero de pronto me doy cuenta (ese instante tiene algo de herida, de agujero ronco y húmedo) que su diversión y sus aplausos no han sido como los míos, y además casi siempre hay con nosotros algún amigo que también se ha divertido y ha aplaudido pero nunca como yo, y también me doy cuenta de que está diciendo con suma sensatez e inteligencia que el espectáculo es bonito y que los actores no son malos, pero que desde luego no hay gran originalidad en las ideas, sin contar que los colores de los trajes son mediocres y la puesta en escena bastante adocenada y cosas y cosas. Cuando mi mujer o mi amigo dicen eso --lo dicen amablemente, sin ninguna agresividad-- yo comprendo que soy idiota, pero lo malo es que uno se ha olvidado cada vez que lo maravilla algo que pasa, de modo que la caída repentina en la idiotez le llega como al corcho que se ha pasado años en el sótano acompañando al vino de la botella y de golpe plop y un tirón y no es mas que corcho. Me gustaría defender a los mimos checos o a los bailarines tailandeses, porque me han parecido admirables y he sido tan feliz con ellos que las palabras inteligentes y sensatas de mis amigos o de mi mujer me duelen como por debajo de las uñas, y eso que comprendo perfectamente cuánta razón tienen y cómo el espectáculo no ha de ser tan bueno como a mí me parecía (pero en realidad a mí no me parecía que fuese bueno ni malo ni nada, sencillamente estaba transportado por lo que ocurría como idiota que soy, y me bastaba para salirme y andar por ahí donde me gusta andar cada vez que puedo, y puedo tan poco). Y jamás se me ocurriría discutir con mi mujer o con mis amigos porque sé que tienen razón y que en realidad han hecho muy bien en no dejarse ganar por el entusiasmo, puesto que los placeres de la inteligencia y la sensibilidad deben nacer de un juicio ponderado y sobre todo de una actitud comparativa, basarse como dijo Epicteto en lo que ya se conoce para juzgar lo que se acaba de conocer, pues eso y no otra cosa es la cultura y la sofrosine. De ninguna manera pretendo discutir con ellos y a lo sumo me limito a alejarme unos metros para no escuchar el resto de las comparaciones y los juicios, mientras trato de retener todavía las últimas imágenes del pez fosforescente que flotaba en mitad del escenario, aunque ahora mi recuerdo se ve inevitablemente modificado por las críticas inteligentísimas que acabo de escuchar y no me queda más remedio que admitir la mediocridad de lo que he visto y que sólo me ha entusiasmado porque acepto cualquier cosa que tenga colores y formas un poco diferentes. Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme de la cuadriculada vida, y entonces el recuerdo de lo que he amado y gozado esa noche se enturbia y se vuelve cómplice, la obra de otros idiotas que han estado pescando o bailando mal, con trajes y coreografías mediocres, y casi es un consuelo pero un consuelo siniestro el que seamos tantos los idiotas que esa noche se han dado cita en esa sala para bailar y pescar y aplaudir. Lo peor es que a los dos días abro el diario y leo la crítica del espectáculo, y la crítica coincide casi siempre y hasta con las mismas palabras con lo que tan sensata e inteligentemente han visto y dicho mi mujer o mis amigos. Ahora estoy seguro de que no ser idiota es una de las cosas más importantes para la vida de un hombre, hasta que poco a poco me vaya olvidando, porque lo peor es que al final me olvido, por ejemplo acabo de ver un pato que nadaba en uno de los lagos del Bois de Boulogne, y era de una hermosura tan maravillosa que no pude menos que ponerme en cuclillas junto al lago y quedarme no sé cuánto tiempo mirando su hermosura, la alegría petulante de sus ojos, esa doble línea delicada que corta su pecho en el agua del lago y que se va abriendo hasta perderse en la distancia. Mi entusiasmo no nace solamente del pato, es algo que el pato cuaja de golpe, porque a veces puede ser una hoja seca que se balancea en el borde de un banco, o una grúa anaranjada, enormísima y delicada contra el cielo azul de la tarde, o el olor de un vagón de tren cuando uno entra y se tiene un billete para un viaje de tantas horas y todo va a ir sucediendo prodigiosamente, el sándwich de jamón, los botones para encender o apagar la luz (una blanca y otra violeta), la ventilación regulable, todo eso me parece tan hermoso y casi tan imposible que tenerlo ahí a mi alcance me llena de una especie de sauce interior, de una verde lluvia de delicia que no debería terminar más. Pero muchos me han dicho que mi entusiasmo es una prueba de inmadurez (quieren decir que soy idiota, pero eligen las palabras) y que no es posible entusiasmarse así por una tela de araña que brilla al sol, puesto que si uno incurre en semejantes excesos por una tela de araña llena de rocío, ¿qué va a dejar para la noche en que den King Lear? A mí eso me sorprende un poco, porque en realidad el entusiasmo no es una cosa que se gaste cuando uno es realmente idiota, se gasta cuando uno es inteligente y tiene sentido de los valores y de la historicidad de las cosas, y por eso aunque yo corra de un lado a otro del Bois de Boulogne para ver mejor el pato, eso no me impedirá esa misma noche dar enormes saltos de entusiasmo si me gusta como canta Fischer Dieskau. Ahora que lo pienso la idiotez debe ser eso: poder entusiasmarse todo el tiempo por cualquier cosa que a uno le guste, sin que un dibujito en una pared tenga que verse menoscabado por el recuerdo de los frescos de Giotto en Padua. La idiotez debe ser una especie de presencia y recomienzo constante: ahora me gusta esta piedrita amarilla, ahora me gusta "L'année dernière à Marienbad", ahora me gustas tú, ratita, ahora me gusta esa increíble locomotora bufando en la Gare de Lyon, ahora me gusta ese cartel arrancado y sucio. Ahora me gusta, me gusta tanto, ahora soy yo, reincidentemente yo, el idiota perfecto en su idiotez que no sabe que es idiota y goza perdido en su goce, hasta que la primera frase inteligente lo devuelva a la conciencia de su idiotez y lo haga buscar presuroso un cigarrillo con manos torpes, mirando al suelo, comprendiendo y a veces aceptando porque también un idiota tiene que vivir, claro que hasta otro pato u otro cartel, y así siempre.



Hay que ser realmente idiota para. 
La vuelta al día en ochenta mundos. 1967. Julio Cortázar.




Eu sem você não tenho porque
porque sem você não sei nem chorar
Sou chama sem luz
jardim sem luar
luar sem amor
amor sem se dar
E eu sem você
sou só desamor
um barco sem mar
um campo sem flor
Tristeza que vai
tristeza que vem
Sem você meu amor eu não sou
ninguém

Ah que saudade
que vontade de ver renascer
nossa vida
Volta querido
Teus abraços precisam dos meus
os meus braços precisam dos teus
Estou tão sozinha
tenho os olhos cansados de olhar
para o além
Vem ver a vida
Sem você meu amor eu não sou
ninguém

viernes, 26 de septiembre de 2014


Meu amor
Tudo em volta está deserto, tudo certo
Tudo certo como dois e dois são cinco.